viernes, 6 de abril de 2012

Libros Ser Poético & Visiones y latidos de la Ciudad Corazón


Comparto con ustedes esta foto de los libros recien publicados: "Ser poético. Ensayos de poesía dominicana contemporánea" y "Santiago de los Caballeros. Visiones y latidos de la ciudad corazón".

martes, 3 de abril de 2012

Presentacion de la obra "Ser poético", Premio Nacional Pedro Henríquez Ureña, de la autoría de Fernando Cabrera


Este martes 3 de abril de 2012, a las 7:00 p.m., en la Sala Ramón Oviedo, en la sede del Ministerio de Cultura, en Santo Domingo, la Editora Nacional pone a circular los libros inéditos ganadores de los Premios Nacionales del 2011, entre ellos la obra "Ser poético. Ensayos sobre Poesía Dominicana Contemporánea", de Fernando Cabrera

martes, 27 de marzo de 2012

Santiago de los Caballeros. Visiones y Latidos de la Ciudad Corazón



El Ministerio de Cultura pondrá en circulación el libro “Santiago de los Caballeros. Visiones y latidos en la ciudad corazón”, a efectuarse el jueves 29 de marzo a las 8:00 p.m. en la Sala Restauración del Gran Teatro Cibao.

La realización de este hermoso y memorable volumen estuvo a cargo del escritor Fernando Cabrera, con textos de los ensayistas Edwin Espinal, Danilo de los Santos, Carmen Pérez Valerio, Petruska Sméster y Rafael Emilio Yunén. El arte de portada e interior fue realizado por la diseñadora gráfica Ana Svetania Gómez. La obra cuenta con 365 hermosas fotografías de 34 de los principales fotógrafos del país, todos con fuertes vínculos con la provincia más provincia y el primer Santiago de América, ellos son (en orden alfabético):  Herminio Alberti León, Vinicio Almonte, José Antuñano, Domingo Batista, Ricardo Batista, Abel Cruz, Juan Durán, Manuel Félix, Oliver Flambert, Manuel Flores, Wifredo García, Walder Gómez, Josué González, Anthony Grullón, Abraham Khouri, Alfonzo Khouri, José Lama, Octavio Madera, Ramón Marrero, Pedro Martínez, Edwin Mendoza, Leandro Montes, Carlos Núñez, Fausto Ortiz, César Payamps, Narciso Polanco, Natalio Puras Penzo, Fernando Puig, Felipe Román, Francisco Salguero, Amauris Suárez, Félix Sepúlveda, José Enrique Tavárez, Ray Víctor y Luis Veras. 

En palabras de José Rafael Lantigua, Ministro de Cultura, en sus 406 páginas impresas a todo color, este libro contiene a cabalidad “el Santiago de tradiciones invariables; el Santiago de visiones modernas que contrastan con su aire provinciano acentuado y señorial; este Santiago de arte y leyenda, pero al mismo tiempo de laboreo agrícola y de pujante industria; el Santiago académico y cultural, el Santiago festivo y carnavalesco; el Santiago beisbolero y jacarandoso; el Santiago ilustre y popular; el Santiago, norte del país cuando ha sido necesario levantar la voz para reordenar la República en tiempos aciagos; el primer Santiago de América, queda hoy plasmado desde todas sus aristas y virtudes en este libro inigualable con que el Ministerio de Cultura celebra la vida y la historia, las esperanzas y las alegrías de esta ciudad de ensueño.”

Según Fernando Cabrera, editor y prologuista, las fotografías y textos contenidos en la obra invitan a mirar “más allá de la vida contenida en los espacios comunes del hogar metropolitano de más de medio millón de habitantes, altamente industrializado y con abundantes centros culturales y de negocios; toda vez que ofrecen subyugantes visiones de la belleza agreste de las planicies de Navarrete, de las fértiles tierras negras de Licey, de la sempiterna oscuridad en el gran túnel septentrional concebido para un ferrocarril añorado, del cielo azul perforado por el pico Diego de Ocampo, de las templadas aguas de mil arroyos de San José de Las Matas, de las verdes lomas de la cordillera Central, de los campos sembrados de tabaco de Villa González y de la sombra centenaria del inmenso samán de Tamboril.”

Este acto de puesta en circulación incluirá, además, la presentación del maestro Rafelito Mirabal y su Banda, con los solistas Fátima Franco, Karen Michelle Rodríguez y Samuel González, interpretando música de autores cibaeños.

sábado, 22 de octubre de 2011

Palabras para Salomé, en su día y el nuestro


Por Fernando Cabrera

(Palabras leídas en acto solemne ante su tumba, en el Altar de la Patria, el 21 de octubre de 2011, en el marco del III Festival Internacional de Poesía Santo Domingo 2011)


Salome Ureña de Henríquez constituye un modelo de persona integral. Toda vez que además de ser poeta excelsa, educadora pionera y patriota, también luchó por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres con resultados admirables siempre.

Desde su nacimiento en Santo Domingo, el 21 de octubre de 1850, hasta su muerte, 46 años después, el 6 de marzo de 1897, encontramos referentes de buen vivir y bien ser, aun en medio del álgido entorno socio-político de  guerras independentistas y restauradoras. Sus padres fueron el escritor Nicolás Ureña de Mendoza y Gregoria Díaz de León. De su madre recibió formación en lectura y escritura (de acuerdo con la costumbre de la época que restringía la educación de las niñas a escuelitas en casas privadas). Su padre, en tanto, la introdujo en el estudio de los clásicos españoles y franceses.

El 11 de febrero de 1880, a la edad de treinta años, se casó con el Dr. Francisco Henríquez y Carvajal (destacado escritor que, más tarde, alcanzó la presidencia de la República). De esta unión nacieron cuatro hijos: Francisco, Nicolás Federico (Pedro), Max y Camila, todos personajes imprescindibles de nuestra literatura de mediados del siglo XX. De consagrarse un día del ensayista, sin dudas el honor correspondería al 29 de junio, natalicio de su hijo, el humanista de América y maestro de maestros, Pedro Henríquez Ureña.

Loable el compromiso de Salomé Ureña expresado en acciones para el desarrollo de las potencialidades de la mujer. Sin alharacas, en la segunda mitad del siglo XIX, enfrentó la ideología social que relegaba la mujer a roles estrictamente domésticos y subordinados; encarnando su derecho a la educación, al ejercicio profesional y al uso creativo del lenguaje. Cuando aún en el mundo era considerado inadecuado que una mujer escribiera, Salomé asumió esta responsabilidad, reflejando en su poesía sus propias experiencias y la del entorno.

Discípula aventajada del educador puertorriqueño Eugenio María de Hostos, también puso en la picota los convencionalismos machistas al fundar, el 3 de noviembre de 1881, el primer centro femenino de enseñanza superior: el "Instituto de Señoritas", graduando las primeras maestras normales en un esquema de educación positivista que aún perdura.

Salomé Ureña fue patriota cabal. Si bien los movimientos independentistas establecieron las bases socio-políticas para la consolidación de la patria dominicana,  autores como José Joaquín Pérez, Gastón Fernando Deligne y Salomé, con textos sustentados en temáticas y matices del habla criolla, empezaron la desarticulación de los referentes ibéricos coloniales aun prevalecientes en la cultura de la nación emergente.

Salomé Ureña no solo fue la primera poeta propiamente dominicana, aún permanece como una de las figuras centrales de nuestra lírica. En 1867, a los 17 años, publicó sus primeros versos en el Boletín Oficial de Santo Domingo bajo el seudónimo Herminia, nombre que usó hasta 1874 —acaso para evitar las restricciones propias de la ultraconservadora sociedad decimonónica, cual lo hicieran en otros ámbitos escritoras como Aurore Dupin, Mary Ann Evans, Cecilia Böhl de Faber)—. Posteriormente continuo publicando en los periódicos El Universal, La Opinión, El Nacional, El País, El Estudio, y también en Letras y Ciencias.

Su producción abarca unas sesenta composiciones tanto líricas como épicas, escritas en lenguaje sencillo y transparente. En sus versos aborda temas patrióticos, indigenistas, familiares y de amor a la naturaleza. Por la profundidad conceptual, propiedad y belleza expresiva, su obra trascendió el ámbito nacional, recibiendo críticas favorables de autores de la dimensión de Marcelino Menéndez Pelayo y José Enrique Rodó.

 Al final, una evocación necesaria:

Salomé, amada nuestra, por tu brillante hoja de vida, desde 1972, este Altar de la Patria, es tu morada; y este 21 de Octubre, por tu natalicio, el día de nuestra propia celebración.

Tu legado, en ejemplo y palabras, nos compromete a velar por la permanencia de la poesía, la justicia y el conocimiento, en momentos en que doquiera se enseñorean sus opuestos, esto es, el despego a la belleza y la indolencia social. Cuan válido hoy, como ayer, el llamado que haces en tu poema Ruinas: «¡Patria desventurada! ¿Qué anatema / cayó sobre tu frente? / Levanta ya de tu indolencia extrema: / la hora sonó de redención suprema / y ¡ay, si desmayas en la lid presente!»

Madre, maestra, poeta y musa, amada Salomé, en tu nombre y en tu día, poetas de acá y de allá (en fin, soñadores del mundo), venimos a beber de tu memoria como de una inagotable fuente, en tanto nos avocamos a la más enriquecedora y vital experiencial: renovar nuestros votos con las palabras esenciales, esas que, como tú, encarnan todos los ideales de la humanidad.

viernes, 19 de agosto de 2011

Poema sobre Wall Street y demás centros espiritistas.

Guernica  (detalle), pintura de Pablo Picasso

¡USURA! 
(Del poemario Gaia, Fernando Cabrera)


En Wall Street (y en los demás centros espiritistas) ni máscaras blanqueadas, ni ostentosas esencias de jazmín y pachulí pueden con tanta fetidez de agiotistas desarraigados de los valores del bien; ni el electrónico sintetizador disimula su operático lloro de fantasmales cocodrilos por bursátiles caídas futuras; ni el sortilegio del oro de seiscientos sesenta y seis billones —numerología fabulosa hasta para negar a Cristo— ni la subida del techo parasitario de Goliat ha de recuperar la armonía de los ya añejos diapasones hechos con la madera de las casas y economías destruidas, para devolverle confianza ciega a los amantes engañados… ¡Súper usura! [i]


[i] “El oro, común sepulcro es. La usura, común sepulcro, destruye a los hombres, a las ciudades y a los gobiernos. Ésta Gerión es. Súper usura”. Pound, Ezra, Cantares Completos, Canto XLVI, Editorial Joaquín Mortiz, S. A., Tabasco, México, págs. 224-25.

viernes, 29 de julio de 2011

Entrega de Premios Nacionales Dominicanos

Thimo Pimentel, Fernando Cabrera, Brunilda Contrera

Fernando Cabrera, por la obra “Ser poético. Ensayos sobre poesía dominicana contemporánea”, recibió el Premio Nacional de Ensayos Literarios Pedro Henríquez Ureña, que anualmente otorga el Ministerio de Cultura, en acto realizado el 18 de julio de 2011, en el Teatro Nacional Eduardo Brito, Santo Domingo, República Dominicana.
Según el jurado de premiación, compuesto por Adolfo Castañón  (México), Rafael Courtoisie (Uruguay) y Pura Emeterio Rondón (República Dominicana), esta obra:  “recoge el análisis que, a través de una prosa cuidada y sugerente, va recayendo sobre la obra poética de autores dominicanos variados, jóvenes casi todos.  La obra armoniza la honda penetración en el sentido de cada texto, con el uso del instrumental técnico pertinente y bien administrado en cada caso, junto al juicio crítico expresado con subjetividad propia del ensayista literario.”
Con el acercamiento a autores y obras poéticas específicas escritas en las últimas tres décadas, Cabrera, amplía el panorama delineado en su análisis contenido en la obra “Utopía y Posmodernidad” (merecedor, en el 2007, de este mismo galardón) en la que enfoca el rol de los movimientos estéticos de las letras nacionales de cara a las circunstancias finiseculares, de fin de milenio.
En el siguiente enlace, informacion detallada sobre demas autores y obras galardonadas en este acto.

domingo, 3 de julio de 2011

Johnny Pacheco en Voz Ajena

Lidia Leon, Johnny Pacheco y Fernando Cabrera,
ArteVivo 2004

¡SALSA-FANIA, JOHNNY, DANOS MÁS...![i]



Nada de beat  o  twist, menos de roca rodando, sólo salsa…  Salsa no de Versalles,  salsa no de España,  salsa no de Italia;  salsa latina,  caribe salsa que se prepara cual pregón de madre vieja. He aquí la receta: sobre tres cucharadas de café, dos de azúcar y unas picas de mambo, guarachacha y chachachá, marinadas en cazuela de barro, con habanero son, guagancó, pasión y jazz; para suavizar la pasta, añadir ternura a ritmo de corazón, un poquito de manteca y generoso repique de timbal; poner en baño-María,  acompasados cinquillos y tresillos de tensada piel de chiva parida y chivo cimarrón,  luego, pa’ que se  ponga picante hay que ponerle candela, arenas en sol derretido y ron...  El sabor del manjar está en la salsa: salsa Moré, salsita del origen, Caballero, de Cuba o de la calle Cuba, Johnny, del Santiago primero. Salsa Celia, salsita, criollo fonema, canta’o criollo, que solo se traduce cuando la sensibilidad hace diana en el ritmo: ritmo de voces en rumbón  y tumbao multiplicadas…  La palabra es salsa, salsa de agua-ají y pimienta, salsa de risas arrebatadas; lánguida salsa, salsa sensual, salsa mestiza, salsa mulata, salsa sin par, salsa sangre trascendida;  salsa que a trópico huele; salsa jugosa que las penas colorea de azul mar o azul cielo; emoción de tierra adentro; salsa maná que trasciende el sabor del momento.  Salsa que agria se pone en soledad. ¡Salsa Sanabria, salsa de estrellas, no importa marca,  queremos salsa, Pacheco, danos más!... Salsa de Anaisa y Changó, de misterio a contrapelo, salsa que destila el cuerpo   que aspira otro cuerpo.  Salsa que ensalza a la gracia plena, al dibujo y al mariposeo; necesidad de Atlántico redimida marcando los acordes breves con breves jadeos; salsa para comensales de sonidos y silencios; salsa, golosa danza y contra-danza: gusto justo en el punto de las ganas de hombre y la sensualidad de la dama; almas ebullicientes en el paso  y en el paso y medio, en la argucia del antebrazo al rodear la estrecha cintura, de la mano que reboza en donde la espalda acaba: toma y daca, daca y toma, alucinante salsa que cuanto más placer da, acaba...  ¡La vida es salsa, Salsa-Fania, Johnny, danos más...!







[i] Cabrera, Fernando; "Johnny Pacheco en Voces Ajenas", Edición homenaje Festival ArteVivo 2004, Santiago de los Caballeros, Republica Dominicana.  Referencia en http://diariolibre.com.do/noticias_det.php?id=31017