lunes, 1 de enero de 2024

El pico Duarte o la recuperación del Yo



Fernando Cabrera

Por muchas razones enero es un espacio temporal distinto, su esencia sugiere lo que es primero y quizás por eso en su regazo tantos individuos se replantean la vida y fijan cada año sus expectativas, sus metas más caras, quizás por eso otros tantos, en su mayoría citadinos y burócratas a horario completo, deciden hacer un aparte dentro del agobiante ritmo de su cotidianidad para recuperar algo del espíritu nómada ancestral y se enfrascan en la búsqueda de aventuras. De estos últimos, el gesto heroico más socorrido es la conquista del paisaje montañoso, siendo los más empinados y difíciles, los que más llaman a la atención. El ángel de seducción y rey de pedestres nostalgias será por antonomasia, entonces, el Pico Duarte, con sus ‎3,175 metros por encima del nivel del mar, en una Cordillera Central que parte, como corazón, en mitades la isla; erigiéndose vigía natural de los valles más hermosos que ojos humanos han visto, enarbolando una primacía antillana, tan inmensa como ingenua.



En enero, cuando menos llueve en esos ermitaños parajes de pioneras fábulas, nuestros modernos exploradores y amazonas, pertrechados de utensilios rudimentarios, contadas viandas (víveres y especias enlatadas), así como de confitería para endulzar el polvo, se lanzan con un atrevimiento rayante en la locura a recobrar la esencia de la naturaleza virgen, el aire puro, los mil caminos de arcilla y sol definidos como arterias entre empinadas cuestas y tupida vegetación, entre el canto dicharachero de las cotorras silvestres y el recelo de puercos cimarrones. Cientos de improvisados Robinson Crusoe, buscan la intimidad que brinda el rocío en los árboles, el rayo de luz en la escarcha, el agua en la roca, y las lágrimas del vértigo que nace del asombro en el cielo. Los hijos del smog y el stress toman por asalto esta tierra prometida, a sabiendas de que en sus entrañas se encuentran las minas de sabiduría del rey Salomón y los secretos de alquimia para la juventud eterna.


Como se aprecia, al abandonar la sordidez del asfalto y el concreto de las paredes, de repente se resarce la identidad fluvial del sueño, la utopía de ser; se ve y se siente todo líquido, pues cuerpo y mente se empapan de real vitalidad, en una suerte de entrega que no concibe el egoísmo. Al pico Duarte ¾nunca nombre mejor puesto¾, no llega la fiebre del oro, el afán de lucro desmedido, tampoco el puñal artero que prepara los peldaños para el ascenso social. Por esta vez, la cima es un bien por demás conocido, compartido y amado: el marmóreo rostro del prócer y una tricolor bandera como patria.

En esta peculiar odisea hasta las alturas, que también es, en aparente paradoja, hacia el interior de nosotros mismos, actúa como ente unificador el frío, el cansancio de las grandes caminatas, el calor del fuego en las cocinas de tablas y en las fogatas donde los cuerpos se reúnen y se buscan, la camaradería que impulsa el instinto de supervivencia, al son de relatos de ciguapas y desaparecidos en boca de guardias forestales y guías de rutas y reatas de mansas bestias. Esos hombres nobles y rudos que pasan sus días entre bucólicas faenas, tal vez por el ocio creativo y las verdades sencillas que la soledad prolongada encierra, desarrollan, igual que los marineros, un espíritu dispuesto para el buen ron y la fantasía; de ahí que no ha de extrañar la fascinación que siembran en los que por necesidad hemos extraviado las creencias y la esperanza.

Así como las tribus primitivas de casi todas las civilizaciones incluían entre las pruebas a superar por sus guerreros en etapa de formación, el enfrentamiento de las fuerzas de la naturaleza (la real y la creada a partir de la propia imaginación), como forma de templar anatomías y voluntades, estas voluntarias excursiones a la vastedad del silencio engendran la plenitud de un diálogo interior, donde los protagonistas se ven reflejados tanto en la bóveda celeste, en el titilar sugerente de sus astros, en la canción que silba el viento entre el follaje, en las mariposas que se desdibujan en las fuentes de aguas cristalinas que a poco confluyen para definir grandes caudales de vida.

Es aquí en medio de esta estirpe de pura trascendencia donde fluyen, como en secuencia de imágenes de un especial cinematógrafo, los eventos más radicales de nuestra historia personal, los olores y sabores que se han hecho manchas indelebles en nuestra memoria, las preguntas sin respuestas repetidas mil veces y otras tantas olvidadas; es donde se hace posible vislumbrar puertas prometedoras de terrenal felicidad.  Cuán grato resulta recuperar en detalle a ese extraño íntimo que somos…

 

 

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Cabrera, Fernando. Imago Mundi. Obras. Colección Fin de Siglo. Consejo Presidencial de Cultural. Santo Domingo, 2000.

 

Cabrera, Fernando. El pico Duarte o la recuperación del Yo. En: J. A. Almánzar, Antología Mayor de la Literatura Dominicana, Prosa II. Santo Domingo, 2001. Fundación Corripio. Pags. 594-595

viernes, 10 de noviembre de 2023

Dejarse encontrar por Thelma Leonor

 

Melany Rodríguez, Thelma Leonor, Ingrid Gonzalez
en el Centro de Convenciones y Cultura Dominicana UTESA

Por Fernando Cabrera

He vuelto a encontrarme con Thelma Leonor. No a la intrépida gestora cultural santiaguera que lidera asociaciones, ni a la ex directora que dio esplendor durante años a la Escuela de Bellas Artes de Santiago, y que luchó a brazo partido contra una burocracia cultural que daba pena y vergüenza. Me dejé encontrar por la polifacética artista visual en su reciente exposición, aun abierta hasta el 20 de enero de 2024, titulada "Dejarse encontrar, reconstruir la utopía". Mi reencuentro no fue cuando ella quiso, el día de la multitudinaria inauguración celebrada el jueves 2 de noviembre en el magnífico Centro Dominicano de Cultura y Convenciones UTESA liderado por doña Ingrid González y dirigido con gracia por Melany Rodríguez. De hecho, mi reencuentro con la querida y admirada artista fue sin su presencia. Un sábado al mediodía pude estar a solas con los frutos de su alma inquieta: pinturas, esculturas, cerámicas e instalaciones. De hecho, fue un encuentro entrañable con lo más profundo y valioso de su ser de mujer plena, con la expresión festiva, experimental y creativa de sus múltiples talentos que tuve el privilegio de testimoniar al escribir la presentación de su primera exposición individual, hace veinticinco años.




La vehemente invitación que la artista hace a todos los amantes del arte es a recuperar la capacidad de asombro y también el deseo de asumir el riesgo de salir del metro cuadrado personal, de la zona de confort. Desde sus manos, firmemente aferradas al pincel, afanadas en el incesante modelado de la arcilla, en la fragua o el cincel, nos anima a recorrer los múltiples caminos de su imaginación. En una gran sala estratégicamente distribuida, encontramos diferentes escenificaciones o propuestas de sus febriles experimentaciones. A cada paso nos conduce por escenarios eclécticos, atiborrados de diferentes propuestas con diversas temáticas, materiales, formas, lenguajes visuales; en definitiva, nos convoca con atrevidos discursos estéticos en los que ha intentado, con notables resultados, plasmar la contemporaneidad desde una innegociable y valiente mirada más que femenina, humana.




Por todas partes hay testimonio de sus miradas inquietas, pero no es simple contemplación, sino que, sobre las figuras y formas robadas al día, fluye una abstracción lúcida y juguetona que se convierte en pensamiento crítico, agudo e inquisitivo. Del mundo complejo, líquido y vertiginoso, la artista aprehende sombras, siluetas, líneas y patrones geométricos provocadores.  La intención de la artista no es mimética, pues no trata de copiar lo que los ojos ven; sus obras son seductoramente sugerentes, como debe ser toda propuesta estética.  El diletante, partiendo de las formas conocidas, está llamado a encontrar el sentido de los múltiples planos compositivos, el porqué de los matices armónicos y también las vitalidades que implican los contrastes formales e incluso las contradicciones del fondo.  El encuentro que propone Thelma no es pasivo, sino el furtivo y apresurado de los amantes que se echan de menos y se desean incluso con rabia.  No se conforma con formatos y técnicas tradicionales, lo suyo es exprimir todas las posibilidades de los materiales, de los objetos, hasta que, aun con una presencia o un volumen abrumadores, simplemente desaparecen de la conciencia del espectador, dejando sólo, y durante mucho tiempo, una ternura, un dolor, un vacío feliz, un deslumbramiento inolvidable.



Me impresionaron los cuadros expuestos, los de formato rectangular tradicional y los de inquietante circularidad que parecen mirar más que ser mirados. Me gustaron los figurativos con sus reiterativos patrones geométricos trazados en verticales, horizontales y diagonales, tan del gusto de algunos artistas de vanguardia como Pie Mondrian; y también los de formas humanas planas esbozadas al estilo de René Magritte en su cuadro "Golconda" de 1953. Asimismo, me deleitaron las abstracciones que dejan todo a la imaginación, las de ciertas abstracciones expresionistas al estilo del maestro Ramón Oviedo en su mural "Babiobabao" (1994); afortunado es el coqueteo de luces y sombras sobre oníricos espacios raspados impregnados de tonos rojizos, ocres oxidados hasta acercarse al negro absoluto. En general, libertad y limpieza se observan en sus poéticas provocaciones pictóricas.



En esta muestra, Thelma Leonor no abandona la cotidianidad cercana que exploró en su primera exposición individual, ya que incluso recupera, en contextos insospechados, su fijación con los objetos domésticos. Esta mezcla de planos se aprecia, por ejemplo, en la obra que da la bienvenida, compuesta por media docena de palas, de las que utilizan los obreros en la construcción ordinaria, con una policromía de llamativos ocres. La función de las palas no es recoger arena u hormigón, sino las huellas de la propia domesticación, simbolizadas en unos zapatos desvencijados abandonados. 



Llaman la atención sus esculturas metálicas que perfilan siluetas a la manera de aquellas viejas figuras planas de papel (que me recuerdan a las mariquitas que deslumbraban a Danicel) con las que puebla mundos de su imaginación y nostalgia.  Estas obras escultóricas fueron seleccionadas y expuestas en la pasada XXX Bienal Nacional de Artes Visuales. No menos interesantes son sus tótems de barro o cemíes verticales y la serie de vasijas distribuidas como ojos inquisidores en instalaciones colocadas en el centro de la sala y también mostrada a través de fotografías en sugerentes ambientes marítimos.



¿Qué más puedo decirles? Todavía están a tiempo de dejarse atrapar por la entrañable sensibilidad de esta polifacética artista.

miércoles, 25 de octubre de 2023

Fernando Cabrera wins the Jury Prize in the Sahitto Literature Contest 2023

Sahitto Award 2023, Fernando Cabrera

In a ceremony held on October 10 in Bangladesh, writer Fernando Cabrera was recognized with the Jury's Award in the 2023 version of the Sahitto literary award, of great prestige in the East, which, under the direction of poet Tareq Samin, summons writers from all over the world. Participating authors must be nominated by accredited academic or publishing institutions, with a professional and creative resume, as well as a representative sample of their creative work, poetic in this case, written in the English language.

The jury panel was chaired by Taiwanese writer Dr. Tzemin Ition Tsai, and was composed of Italian-American poet Antonia Petrone, Japanese artist and poet Maki Starfield, Swiss poet Franco Barbato, Argentine poet Kari Krenn, Indian writer Neelam Saxena Chandra, Italian poet Michela Zanarella, Iraqi-American poet Faleeha Hassam, and Bangladeshi poet and artist Sahila M Simi.

Fernando Cabrera, a native and resident of Santiago de los Caballeros, is poet, essayist, visual artist and composer. His works have won several national awards for poetry and literary essays. He has a PhD in Spanish Studies: Linguistics and Literature, Master in Business Administration, he also has a degree in Systems and Computer Engineering. He presides the International Festival Arte Vivo and co-directs the World Poetry Day Festival. As a cultural manager he was president of Casa de Arte, member of the National Council of Culture and active member of the Dominican Academy of Language. One of his poems was included in the anthology The Polaris Trilogy: Poems for the Moon, a collection compiled and edited by Joyce Brinkman, Joe Heithaus, Jessica Reed and Barry Harris, which was released on January 23, 2023 by the publisher Brick Street Poetry Inc, which is part of the Lunar Codex project, founded and nurtured by Filipino-Canadian physicist and writer Samuel Peralta, and will be sent in a time capsule aboard NASA's next manned flight as part of Space X Astrobotic Technologies' Griffin Lander, which is scheduled to depart for the Moon's South Pole.



The complete list of the winning authors in this worldwide competition is given below: 

 "Grand Jury Prize" category: Agron Shele (Albania-Belgium), Vesna Mundishevska- Veljanovska (North Macedonia)

"Excellence in Literature" category: Shurouk Harnmoud (Syria-Sweden), Mariela Cordero (Venezuela), Daniela Andonovska Trajkovska (North Macedonia), Ali Al Hazmi (Kingdom of Saudi Arabia)

"Jury Awards" category: Rania Angelakoudi (Sweden), Fernando Cabrera (Dominican Republic), Surya Keerthy (India), Sushant Thapa (Nepal), Ma Di'er (China), Ekaterina Grigorova (Bulgaria), Taghrid Bou Merhi (Lebanon), Alexander Nderitu (Kenya), "Yang Jijun (China), Anna Maria Dall'Olio (Italy), Armenuhi Sisyan (Republic of Armenia); 

"Special Jury Recognition" category: Anna Yovka (Ukraine), Liang Ling (China), Pedro Licona (Colombia)

"Special Mention" category: Stanislav Novytsky (Ukraine), Arnita Sanghavi (India - Oman).


Links to newspapers and web pages that refer to this news:

https://acento.com.do/cultura/poeta-dominicano-fernando-cabrera-gana-el-premio-de-literatura-sahitto-2023-9259826.html

https://lainformacion.com.do/sociales/sociales/fernando-cabrera-gana-el-premio-de-literatura-sahitto-2023

https://www.10noticias.com.do/cultura/fernando-cabrera-gana-el-premio-de-literatura-sahitto-2023/


lunes, 10 de julio de 2023

A través de “Twitter”, en noviembre de 2022 vi venir a “Threads”


 Por Fernando Cabrera, Phd 


En la fonética española, donde las palabras se leen como se escriben, "Twitter" y "Threads" son palabras totalmente distintas, pero en inglés, “Twit” o “Tweet” y “Treads” suenan igualito, je, al menos comparten rima asonante, y por tanto, pueden estar en la misma estrofa. Nada en esta clonación ha sido fruto de la casualidad.

 


Ya en noviembre de 2022 veía venir la nueva red del Hilo a 3. Así se desprende de los siguientes mensajes que escribí en mis cuentas de Twitter, a saber @fernad0cabrera y @fcabrerareynoso, a propósito de la radical transformación iniciada por Elon Musk tras adquirir esta plataforma, que supuso la baja de la mitad de los más de siete mil empleados, expertos conocedores de todos los códigos de la aplicación, de la gestión de la red de servidores y de la plataforma de comunicaciones de esta red social:

 

El 5 de noviembre de 2022 dije: "Con los conocimientos técnicos de la mitad de los empleados de Twitter y el capital desembolsado en beneficios, no sería raro que surgiera una red similar capaz de competir ferozmente. Sólo falta hardware, equipos computacionales, y eso ahora es lo más barato. Seguro que los cancelados tienen motivación de sobra".

 

A raíz de la primera dificultad seria de Musk para mantener Twitter en funcionamiento regular, el 18 de noviembre de 18, subrayé: "No creo que exista un riesgo real de desaparición de Twitter. Nadie tiene miles de millones para tirar a la basura.  Este aluvión de especulaciones puede nacer de resentimientos inconexos, de ociosos de la red temerosos del cambio, de perder su juguete favorito, de estrategias de otras redes que compiten por el poder de influencia, a simples bravatas sobre una inversión fallida. Pero dista mucho de ser un harakiri. Al margen de cualquier extralimitación debida a esta transición inicial, hay que encontrar un equilibrio de intereses dentro de la organización. Por otra parte, no se puede descartar la aparición de una red clon de Twitter".

 


Como ven, tuve la visión de un arúspice, o en buen dominicano "boca de chivo", acerté totalmente, con una sola variante. Esperaba que el clon de Twitter surgiera como una iniciativa de la masiva cantidad de técnicos de Twitter cancelados, pues ya contaban con todo el conocimiento y experiencia tecnológica, faltándoles una plataforma de hardware, es decir, equipos de cómputo y telecomunicaciones que pudieran albergar una red global con características similares a las de Twitter.

 

La clonación de Twitter, aún con la irritante limitación de no poder editar mensajes, ya se ha producido con un hecho previsible, pero que me ha sorprendido, que Mark Zuckerberg, especialista en tomar ideas de otros (quizá su única idea original, y genial, fue Facebook, puesto que adquirió a tercero las redes Instagram y Whatsapp). Sus recientes hazañas miméticas lo ejemplifican: la incorporación de la funcionalidad de Tik tok en Instagram con Reels, e igualmente la reinvención de Second Life, un visionario entorno de avatares con más de dos décadas de antigüedad, con su natimuerto Metaverso. Con la rentabilidad de sus redes sociales, líderes mundiales en sus diferentes mercados, instaladas sobre las más amplias redes informáticas existentes, más el “Know How”, la experiencia que liberó Elon Musck, asimilar el concepto de una red de mensajería de texto fue sencillamente "pan comido".

Especulo que a Zuckerberg le ha costado una minucia, comparada con los 77.000 billones de dólares de su Metaverso. Seguramente menos del 10% de los 44.000 millones de dólares que le costó Twitter a Musk.  Obviamente, Threads no amenazará la supervivencia de Twitter, pero desatará una competición a muerte. Seguramente en lo que queda de año, con enlaces a usuarios de Facebook, Instagram y Whatsapp, Threads alcanzará el mismo número de usuarios que Twitter, con lo que seducirá a los clientes que inviertan en este tipo de plataformas.

En cualquier caso, gracias a la adquisición de Twitter por parte de Elon Musk, su peculiar visión tecnológica y su agresividad en el mercado, ahora tenemos esta plataforma enhebrada. Mark Zuckerberg no se diferencia de Musk en sus agresivas estrategias visionarias. Por tanto, los usuarios nos beneficiaremos de su capacidad para mirarse en el espejo.  Sin duda, gana la libertad de expresión como consecuencia de la ley de la oferta y la demanda, y por supuesto, se desinflan las intenciones de Musk de monetizar servicios que hasta ahora eran gratuitos en Twitter.

En noviembre de 2022, entonces, predije en Twitter que los cambios en Twitter traerían una nueva red, pero pensé que sería como consecuencia del despido de empleados. Y puede que ni siquiera me equivocara en eso, ya que muchos de ellos pueden ser en la actualidad personal estratégico de Threads.

martes, 24 de enero de 2023

Poetry Lovers / Amantes de la Poesía / Amateurs de Poésie

World Poetry Festival Anthology 2022

 

The anthology of the 2022 WPD Festival is now available at the following links:

La antología del Festival DMP 2022 está ya disponible en los siguientes enlaces:

L’anthologie du Festival JMP 2022 est maintenant disponible aux liens suivants :

 

LINKS  •  ENLACES  •  LIENS

EBOOKS DOWNLOAD

 

PDF

Low resolution / Baja resolución / Basse résolution (11 MB)

https://drive.google.com/file/d/103uKWJdhPG3X8-pAkD-x1u5Fl8Fl2MZH/view?usp=share_link

 

 Medium resolution / Resolución media / Moyenne résolution (75 MB)

https://drive.google.com/file/d/1YhesRWBhBmTx7vxWu_uR8t3n148juUWq/view?usp=share_link

  

High resolution / Alta resolución / Haute résolution (141 MB)

https://drive.google.com/file/d/1PPFIOwQuv9YdFOpHaKug9-Zpl7wGmsoe/view?usp=share_link

  

EPUB

Standard resolution / Resolución estándar / Résolution standard (181 MB)

https://drive.google.com/file/d/1JRrb3IlxNKhCZ0Av6mAcQVGAfXWHR21p/view?usp=share_link

 

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sábado, 2 de julio de 2022

Orquesta Sinfónica Nacional y su primera temporada de primavera en el Cibao

 

Orquesta Sinfónica Nacional

Por Fernando Cabrera

Desde hace años, muchos provincianos hemos venido reclamando al Ministerio de Cultura que amplíe su radio de influencia real a toda la geografía dominicana. Verbigracia, mis artículos Cultura con marca de origen: El Cibao también existe (periódico Acento, agosto 2020) y Cultura un misterio imprescindible (revista Plenamar, noviembre 2021) dan fe de esa insistencia. Una institución con sus oídos bien afinados, la Orquesta Sinfónica Nacional, ha sido la primera en responder positivamente a este sentido reclamo, concibiendo, como hito histórico, una temporada de conciertos en el Gran Teatro del Cibao.

Complementaron esta afortunada iniciativa con una serie de conversatorios destinados a despertar el interés en la música clásica en la ciudad de Santiago. Con este fin, el maestro José Antonio Molina, director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional, acompañado Aisha Syed, violinista santiaguera de renombre internacional, y Margarita Miranda Mitrov, presidenta de la Fundación Sinfonía, acudieron a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, a la Universidad Tecnológica de Santiago y al Centro León, para conversar con diletantes, músicos profesionales y estudiantes, deseosos de aprender de sus experiencias.

Asimismo, la dirección de la Orquesta Sinfónica planificó dos presentaciones que constituirían la primera Temporada Clásica escenificadas fuera de Santo Domingo. Dificultades logísticas del Gran Teatro del Cibao, impidieron la realización de la función inaugural prevista para el miércoles 15 de junio, cuya oferta musical fue integrada casi en su totalidad (salvo la Sinfonía No. 9 “Nuevo Mundo” de Antonín Dvořák) en la majestuosa gala ofrecida el 29 de junio de 2022.

En esa noche, la sala de La Restauración, llena casi por completo de amantes de la buena música, se vio estremecida por los efectos de un ecléctico repertorio que integró a la perfección propuestas populares y cultas. El evento comenzó cuando la Orquesta Sinfónica en pleno, dirigida por el maestro Molina, interpretó solemnemente nuestro himno patrio.  Luego, fuimos privilegiados con el estreno mundial de la obra ganadora del Premio Anual de Música José Reyes2021, la pieza “Concertino para clarinete y orquesta” de Joel Díaz. La propuesta musical del joven compositor se adentra en el poco cultivado campo de la composición para este peculiar instrumento de viento, haciéndose parte una selecta tradición que se inició en 1810 con la composición Trois caprices pour clarinette seule de Anton Stadler.

Clarinetista Darleny González y el Maestro Santy Rodríguez 


En la ejecución de este concertino, la clarinetista solista Darleny Gonzalez, con un Máster de Música en la Universidad Politécnica de Valencia, mostró determinación, seguridad, en sus interpretaciones melódicas armonizadas sobre los arpegios y acordes aportados por los numerosos instrumentistas de la orquesta. También deslumbró en solos melódicos muy emotivos enriquecidos con notas fluidas que adornaba con gestos corporales agresivos, felinos. Darleniy supo sacar a relucir el potencial sonoro del clarinete, ejecutando, con depurada técnica, progresiones que exaltaban su característico sonido dulce, extremado en trinos multifónicos, repentinos cambios de registros y matizaciones brillantes.

Fue impecable la dirección orquestal realizada por el maestro Santy Rodríguez, a partir de las destrezas adquiridas en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Tengo el placer de conocer al joven director vegano, a raíz del contacto que tuvimos en 2011, durante una reunión del Consejo Nacional de Cultura, cuando fue designado para dirigir la Orquesta Filarmónica del Cibao, iniciativa institucional que en algún momento debe rescatarse. Celebro su acierto al incorporar, encima del marco compositivo clásico, variaciones rítmicas populares apoyadas en ejecuciones discreta de percusión que motivaron la seducción instantánea del público. También fue afortunada la decisión de comenzar a visibilizar las piezas premiadas en el Concurso Nacional de Música incluyéndolas en el repertorio de la Orquesta Sinfónica. Esta pieza puso de manifiesto la audacia de una trilogía de jóvenes talentos en comunión creativa: compositor, clarinetista y director; sin duda, una fórmula que funcionó admirablemente, dejando convencido el auditorio de que la música de calidad ha de prevalecer sobre el ruido de sonidos y sentidos que apabullan nuestra cotidianidad.

Una visión trascendente y certera primó al elegir, como pieza central, el Concierto en Re mayor, Op.35 para Violín y Orquesta del compositor Peter I. Tchaikovsky; porque nos permitió disfrutar de la violinista Aisha Syed en el máximo esplendor de ese virtuosismo técnico, ampliamente reconocido por expertos y aplaudido por exigentes diletantes en principalísimos escenarios del mundo. Orondos, sus compueblanos, fuimos testigos de su brillante ejecución de una de las composiciones más difíciles para violín. Su grado de dificulta es tal que muchos maestros la han evitado sin sonrojarse desde su estreno en 1878.

Solista Aisha Syed

La presencia de Aisha lucía agigantada por el encanto de su interpretación, suma tanto de la digitación precisa de sus dedos sobre el diapasón, como del embriagante movimiento en olas de su brazo y manos extendidas en el arco, definiendo, al frotar las cuerdas, notas largas, moderadas y otras cortísimas que jamás distorsionaban ni perdían gracia melódica. Mientras, el maestro José Antonio Molina, haciendo gala de un derroche de memoria y destrezas inigualables, sin necesidad de partitura ejerció un control armónico total, sincronizando y enfatizando con gestualidad notable, las intervenciones de los diversos instrumentos de cuerda, metal, viento y percusión.  Mas que en cada compás, en cada nota, acompañó con su diestra batuta, sus dedos y el rostro, cual devoto caballero, a la solista en la conquista de los tonos y matices de esta singular obra de Tchaikosvsky.

Maestro José Antonio Molina

La clausura no pudo ser más espectacular y emotiva. Combinando los talentos de compositor y director, el maestro Molina nos presentó su Fantasía Merengue. En esta obra, el genial músico ofreció un generoso homenaje a la música popular dominicana.  Con intuición, conocimiento de nuestra tradición merenguera y su refinada formación en armonía y composición clásicas, recreó, en un entrañable mosaico sonoro, diversas melodías y variantes rítmicas identitarias, integrándolas con destreza en un discurso musical sinfónico universal. Tal es la singularidad y belleza de la composición que fue grabada por la Orquesta Sinfónica de Londres.

De ensoñación, ciertamente, fue este concierto de oboes, clarinete, trompetas, saxofones, violines y cellos, de los xilófonos de metal y madera, y de los demás instrumentos de la Orquesta Sinfónica integrados en pleno, para delinear mediante arpegios de notas largas y lentas, más propias de sonatas que del travieso, provocativo y brillante ritmo que impregna nuestra piel. Paulatinamente, un aliento épico como el de las grandes bandas sonoras de las producciones hollywodenses, fue llenando todo el salón. Luego, tras una descarga de metales, empezamos a escuchar y sentir la resonancia de los tambores de nuestra africanidad. Llegamos al éxtasis con las seductoras notas sincréticas de Papá Bocó, con la provocación metálica del pambiche lento de Los algodones, con la picardía histriónica La Maricutana.

Entre cada descarga de alegre fantasía, surgían transiciones en las que la batuta del compositor y director parecía dibujar en el aire secuencias de notas que se resistían al silencio. En fin, melodías sencillas, sublimadas con toques armónicos y alteraciones complementaria, enaltecidas mediante la desaceleración de compases, para estallar en matizaciones inesperadas en las cuales las características escalas mayores, usuales del merengue, parecían derivar hasta llenarse de la plasticidad lúdica y añoranza de los tonos menores.

sábado, 28 de mayo de 2022

José Mármol y su merecido ingreso a nuestra Academia Dominicana de la Lengua

 



Dr. José Mármol mientras lee discurso de ingreso a la ADL. 
(Fotos: Soraya Lara de Mármol)

Por Fernando Cabrera

Siento un inmenso regocijo por la formalización del ingreso de mi compadre José Mármol a la Academia Dominicana de la Lengua, por sus innegables aportes al cultivo del idioma español, con la lectura del discurso “Pensamiento y poesía, una relación dialógica interminable.”

Mármol fue escogido por votación mayoritaria de los académicos durante la sesión celebrada el 13 de mayo de 2021, pero fue este sábado 28 de mayo cuando pudo presentar su esperado discurso de ingreso, postergado por la letalidad de la pandemia del Covid-19, que nos obligó a cumplir con nuestras obligaciones y a cultivar los afectos desde lejos. Fue recibido en esta prestigiosa entidad casi centenaria, fundada en 1927, por su director el dilecto amigo doctor Bruno Rosario Candelier, por los académicos de número y correspondientes, así como por escritores, familiares y numerosos amigos que justiprecian esta iniciativa. Las palabras de recibimiento fueron dichas por el apreciado académico, escritor, poeta, crítico, investigador y exministro de Cultura José Rafael Lantigua.

Desde hace décadas, a José Marmol le sobraban méritos para ocupar lugar en esta prestigiosa academia. En este sentido, es significativo que haya sido escogido para la silla N, antes ocupada por el escritor dominicano más prolífico y celebrado de la segunda mitad del siglo pasado, don Marcio Veloz Maggiolo; toda vez que, por su vasta obra creativa y ensayística, ampliamente conocida en ámbitos hispanoamericanos, Mármol es el más llamado a llenar sus zapatos y a profundizar en las huellas dejadas. De hecho, en la actualidad, para mí, y esto al margen de vínculos afectivos filiales, es nuestro candidato idóneo para representarnos con sobrada dignidad en los principales lauros en el ámbito de la lengua española, como son el Reyna Sofía y el Cervantes y, claro, con más méritos que Bob Dylan, como también los tuvo Marcio, para el reconocimiento que otorga La Real Academia de las Ciencias de Suecia. Para esta afirmación me baso en sus logros profesionales y virtudes indiscutibles:

1.      Profesor universitario de larga trayectoria en materias relacionadas con la filosofía y el uso de la lengua como herramienta fundamental de investigación humanística.

2.      Escritor de oficio, en pleno dominio de la lengua española, con una prolífica labor creativa como poeta, reconocida con los principales premios nacionales y algunos de los más significativos del idioma, como el XII Premio Casa de América de Poesía Americana; reconocimientos que lo hicieron merecedor, a edad temprana, del Premio Nacional de Literatura, máximo galardón que otorga el Estado Dominicano a la trayectoria de un escritor. Tópicos axiales en sus cantos y en su pensamiento siempre han sido lenguaje y lengua.

3.      Crítico literario y de artes visuales de sobrada enjundia. Su labor ensayística no es menos importante que su labor poética, cual lo testimonian los cientos de prólogos y ensayos que documentan detalladamente la evolución de la poesía dominicana del siglo XX, y una decena de obras de reflexión filosófica y humanística, llevada a su cenit con su tesis doctoral recién publicada en libro, en el 2020, en el catálogo de la editorial madrileña Visor Libros, bajo el título “Identidad en la modernidad líquida globalizada. Una lectura de Zygmunt Bauman.”

4.      Amplio reconocimiento de sus pares. Desde 1985, cuando publicó su poemario El ojo del Arúspice, en 1985, Mármol, con un discurso teórico aguerrido, enfrentó con gallardía los embistes de una poética ideológica que, desde los sesenta, de forma casi monopólica, se imponía en el parnaso nacional. Sus esfuerzos se sumaron a los de los últimos poetas sorprendidos y a una pléyade de escritores nacidos en provincia que empezaron a despuntar a través de los paradigmáticos premios Siboney. Fue dura la lucha para que reverdeciera una poesía que no fuese concebida como arma ideológica y que aspirará a valores estéticos trascendentes, universales, y Mármol fue uno de los principales baluartes, con su poesía de honda cadencia y sus postulados acerca de una estética generacional, la denominada “Poética del habla”, recogida inicialmente en su libro “Ética del poeta”, publicada en 1996 y de teorías constantemente ampliadas en obras posteriores.

5.      Hombre de bonhomía intachable en palabras y acciones. Infatigable difusor de la cultura dominicana a través de talleres literarios y conferencias por múltiples escenarios del mundo. Responsable de múltiples iniciativas de congresos de la lengua y festivales internacionales de poesía, y auspiciador, desde su posición ejecutiva en la más importante entidad bancaria del país, de publicaciones y eventos de gestión cultural a lo largo de toda la geografía nacional. De forma callada, su visión ha convertido esa entidad comercial en el principal mecenas de las artes en las últimas décadas.

Las palabras, contenidas en el tercer párrafo de su discurso de 23 páginas, al agradecer la presencia en el acto de ingreso a la Academia, de colegas, escritores y amigos, testimonian la lucha que “como simple soldado” ha venido librando a favor de una mejor educación para las nuevas generaciones: “una educación en la que la lectura y la escritura creativa, como producto de una enseñanza apropiada de la lengua materna, junto al cultivo de las demás artes y lenguajes estéticos, contribuyan a una formación integral, con cimientos humanísticos y científicos, de nuestros niños, adolescentes y jóvenes. La patria sentimental de un escritor radica en la defensa de su lengua, la lengua en que escribe, la lengua que dimensiona su cultura, su sociedad, su historia, la lengua que le faculta para ser y estar en el mundo.”

Dr. Bruno Rosario Candelier coloca medalla que acredita al Dr. José Mármol 
como miembro de número de la ADL

De manera generosa y certera, Mármol dedicó la primera parte de su enjundioso discurso de entrada a la Academia Dominicana de la Lengua, a celebrar la prolífica obra de su antecesor, Marcio Veloz Maggiolo, señalando que en esta: “nuestra literatura ha tenido uno de sus más altos vuelos en todos los tiempos y uno de sus autores más fecundos. Su memoria, su imaginario, su saber enciclopédico y su exquisito dominio de la palabra hicieron del barrio capitalino de Villa Francisca un espacio universal.” Con emoción, Mármol recordó el noble gesto de Marcio y su cultivo de la amistad manifestado en febrero de 2021, cuando de su puño y letra le dedicó un ejemplar de su novela Palimpsesto (Búho, Santo Domingo, 2020), destacando su admiración por la poesía de este laureado poeta de la Generación de los ochenta.

El 10 de abril del año pasado, el Covid 19 truncó la valiosa vida de don Marcio Veloz Maggiolo, autor de mi personal aprecio, de cuya obra tuve el privilegio de disertar en la 78a Feria del Libro de Madrid. No me cabe duda del acierto de la Academia Dominicana de la Lengua en su selección para suceder en la silla N a “este gigante de las letras y el pensamiento”, pues Mármol ya alcanza la altura de muchos de sus vuelos.

Al abordar el tópico central de su disertación, Jose Mármol destacó que la escritura es un acto de dolor: “Escribir duele porque exige pensar, retar al lenguaje, procurar en la lengua lo sublime de la lógica y, además, recordar. Escribir duele porque nos vacía, de un tirón, lo pensado y lo sentido. Escribir nos conduce por la angustiante senda de imprimirle un sentido al horizonte de la nada.” En consonancia con Clarice Lispector, la escritora brasileña más influyente del siglo XX, afirmó escribir es una maldición: “porque obliga y arrastra como un vicio penoso, porque es una condena, una impenitente penitencia”, pero también, aclaró, es una salvación y un misterio:

“No es posible conocer en profundidad la certeza inmaterial de su implacable mecanismo, su engranaje a veces mórbido y otras veces letal. Porque la escritura no es mero proceso de factura, de plasmación material de la precisión morfológica, la belleza del sonido y los misteriosos pasajes de una lengua. Es, más bien, la magia de un nacimiento, la manifestación de un acontecimiento del lenguaje, el concreto de pensamiento y sentimiento de una lengua, un individuo, una cultura, una sociedad y una historia.”

En su divagación sobre la inefable e indefectible vinculación de filosofía y poesías, José Mármol, no escatimó teorías, aventurándonos por los aportes de pensadores de todas las épocas:

“La metafísica ha tejido, a través de su propia historia, una urdimbre intrincada, a veces abstrusa, demasiado cargada de conceptos y caminos metódicos muchas veces sinuosos. Aun así, la metafísica posible es la realidad cotidiana, la vida y la acción de la humanidad explicada y profundizada a partir de su estar en el mundo.”

Fue pródigo en argumentos para convencernos de la naturalidad ineludible con la que filosofía y poesía se acercan y entrecruzan. Para Mármol, apoyado en Víctor Gómez Pin cuando afirmó que los humanos somos “animales de palabra y de razón”, devenimos en “seres de pensamiento, sentimiento y lenguaje, porque son los actos de pensamiento, el pathos de la distancia entre un sujeto y su alter ego, el otro, y el poder simbólico del lenguaje los que en definitiva nos hacen ser lo que somos.”

Mármol destacó que la separación, o querella, acerca de la polémica relación entre filosofía y poesía, nos viene legada de la más remota antigüedad: “Heráclito y Jenófanes, desde su propia escritura poética, lanzan críticas a importantes poetas como Homero y Hesíodo. Ya sonsacado Platón por seducción de Sócrates, para que abandonara la poesía y se colocase del lado de la filosofía…” Esta referencia fue el inicio de un detallado recorrido del poeta y filósofo dominicano por la historia de la cultura occidental, con profusas citas de autores que, posteriores a los griegos citados y los que sumó Aristostles y Heráclito, han abordado la dicotomía plateada; destacando entre ellos: Fiedrich HegelNietzche, G. W. Hegel, Giordano Bruno, Jonathan Wolff, George Steiner, Michel de Montaigne, José Ortega y Gasset, Miguel Unamuno, Alejandro Teófilo Baumgarten, Martin Heidegger, entre otros; también los investigadores: Javier Aguirre, A. L. Bertrán, E. Benveniste, Víctor Gómez Pin, Byung-Chul Han, Hermann Diels, María Zambrano, Beltrán, Ortiz-Osés, Romo Feites, José Gaos y Gianni Vattimo;  y de poetas como: P. B. Sherlley, Friedrich Hölderlin, Paul Valery, Rainer María Rilke, Georg Trakl, Stéphane Mallarmé, Fernando Pessoa, Antonio Machado, Pedro Salinas, Jorge Luis Borges, Octavio Paz y Roberto Juarroz.

Miembros de número de la ADL presentes en el acto de rescibimiento.

José Marmol en este discurso paradigmático, resumen de su propia evolución intelectual, profesó la creencia expresada por Heidegger, autor de su preferencia porque en él convergen creativamente filosofía y poesía, al afirmar que “el pensamiento es poesía originaria que antecede, que precede al decir poético. Asimismo, una poesía que piensa establece y dimensiona la topología del ser del ente. Ahora bien, es en el silencio primigenio, ese que origina el pensar fundacional, donde pensamiento y poesía establecen su identidad, su evocación sintética, su unidad.”

Marmol señaló que Heidegger, en sus múltiples respuestas a lo que significa el acto de pensar, plantea la diferencia entre ‘la palabra poética’ y ‘el decir del pensar’, aduciendo que este último ‘no recurre a imágenes’. Celebra que su definición filosófica de la palabra descansa sobre la metáfora de un pozo: “ese del que el agua surte, muchas veces, sin que siquiera nos demos cuenta. No es una gratuidad la proposición del propio filósofo según la cual toda obra proveniente de la mano, sea un dibujo, una pintura, una composición musical o un poema, se basará siempre en el acto de pensar. ¿Acaso no se da aquí el milagro de una equivalencia entre la génesis del arte y la del pensamiento? Hay en la relación entre poesía y pensamiento más armonía, más articulación que distancia o divergencia.” No sin regocijo poco disimulado, Marmol celebra la “inocultable sospecha en la suposición de que filosofía y poesía constituyan dos aproximaciones divergentes al fenómeno de la verdad.”

Sobre su propia visión vinculada de lo filosófico y lo poético, Mármol destacó que se ha apoyado: “en la definición que de la poesía dio alguna vez J. L. Borges, quien apela a la idea de que la poesía es aquello que permite ver con asombro donde los demás ven con costumbre. El poetizar es, pues, un mirar asombroso, desde cuya naturaleza lingüística, tiene lugar la generación del asombro mismo, en tanto que pensamiento.” Del mismo modo, Mármol destaca, como referente del asombro de lo poético en la filosofía (en tradición que se remonta a los diálogos platónicos el Banquete y Fedro, y la Metafísica de Aristóteles), la importancia de las meditaciones del poeta y ensayista Octavio Paz contenida en su obra El arco y la lira (1956), especialmente al señalar “con meridiana claridad, que la poesía es conocimiento, por cuanto el acto de crear, la poiesis implica un conocer y reconocerse.”

Marmol afirmó con propiedad que: “La poesía se nos revela como otra forma de pensamiento, que en los tiempos de la filosofía natural fue base para la génesis del pensamiento y la cosmogonía, al punto de que originar y nombrar mito-poéticamente eran una misma cosa. No sustentaría una separación tajante entre filosofía y poesía, hasta llegar a presentarlos como opuestos o antípodas, a las maneras de Leopardi o de Paul Celan. He sido temprano partidario de una relación dialógica.” Para el académico dominicano, la diferencia entre filosofía y lingüística es de naturaleza analítica: “estribaría, en todo caso, en que la primera, a partir de los apogeos del logocentrismo en la Antigüedad y el racionalismo en la modernidad, emprendió el derrotero de la búsqueda de la certeza, de la verdad absoluta, mientras que la segunda se mantuvo fiel al asombro, a la relatividad del conocimiento de las emociones y el imaginario, al desasosiego y la angustia que toman cuerpo en el trabajo con el lenguaje, desde el lenguaje y por el lenguaje. La filosofía se asienta en la afanosa búsqueda del concepto como principio del ser y del pensar, y la poesía toma posesión del amplio horizonte de la imagen, su multivocidad y su riqueza de sentidos.”

Sobre el devenir histórico de posiciones contrapuestas entre filósofos y poetas, José Mármol, al final de su intervención, nos adentró por los senderos de su propia reflexión, a la que denominó, en los años ochenta, como “Poética del Pensar”. Señaló al respecto que para él: “El poeta pensador va de la mano de la meditación, antes que del análisis o del raciocinio en sentido estricto. Le son propios los sentimientos y las experiencias concretas de la vida. Hay en él unidad de lenguaje, pensamiento y poesía. Más que de la poesía como concepto abstracto, el poeta pensador, sin desmedro de ella, se va a ocupar del poema y su estructura como un hecho concreto de lenguaje, como un constructo de lengua y cultura.”

De manera explicita señaló que su poética del pensar, aunque se basa en el pensamiento filosófico: “no lo subsume, no lo oblitera, no lo tacha, sino que, por el contrario, armoniza con él sobre la base de la especificidad de la diferencia. El pensar filosófico goza de una acendrada especificidad que tiene como eje central el raciocinio logocéntrico. El pensamiento poético hace suyo lo que fue originario del saber filosófico presocrático, aquella magnitud que ofrece el poder simbólico del mito. Heidegger subraya esa especificidad, esa diferencia sutil entre la palabra poética y el decir del pensamiento. Se apoya en el argumento de que en la primera el sustrato es la imagen, mientras que si esta aparece en el decir del pensamiento lo hará solo como una suerte de ancla. Será un recurso y no un fundamento.”

Su conceptual y emotivo discurso concluyó con la afirmación de que “La división tajante entre poesía y conocimiento apenas tiene validez en el umbral de las abstracciones y de la retórica convencional. El poema se revela como entidad armónica y compleja, y por cuanto es un concreto de lengua, lo es también de pensamiento. El orbe cognitivo del poema está cifrado, no en la exterioridad, sino más bien, en su propia intencionalidad lingüística.” Enfatizó que la fértil, y a veces polémica e incomprendida relación dialógica entre pensamiento y poesía, como lo definió Ortega y Gasset, es el cuento de nunca acabar.

Los doctores Bruno Rosario Candelier y José Mármol
en la Academia Dominicana de la Lengua

En este discurso ejemplar quedó asentada la erudición y profundidad del pensamiento del nuevo académico de número de la silla N, sobre cuyo perfil asoma un futuro prometedor para la Academia, casa de los dominicanos cultores la lengua española. 

¡Enhorabuena! Las recientes promociones de académicos y escritores, en José Mármol nos sentimos representados.

Bibliografía

Mármol, J. (2022). “Pensamiento y poesía, una relación dialógica interminable.”. (p. 23). Santo Domingo: Academia Dominicana de la Lengua.