viernes, 21 de enero de 2022

La grata tarea de evaluar Exégesis, revista de la Universidad de Puerto Rico en Humacao

 

Por Fernando Cabrera 

En una mañana sabatina de pandemia, he recibido el tercer número, de la segunda época editorial, de la Revista Exégesis, correspondiente al otoño de 2019, y la entrañable encomienda de su lectura me ha servido como vacuna contra la desesperanza. Su treintena de textos transdisciplinarios y diversos como la vida, distribuidos en cinco secciones paradigmática perfumadas con titulaciones de exótico grecolatinismo (a saber: poiésis, exégesis, lectorum y dossier), han actuados como anticuerpos, más efectivos que los de las vacunas contra el COVID-19, en defensa de mi integridad, al fortalecer mi fe en las ciencias y las humanidades como herramientas indispensables para construir materialidades y solidaridades, con razones del corazón e intuiciones del cerebro, de cara a un perenne porvenir tan excitante como incierto.

No puedo estar más satisfecho con la excelente selección hecha para la sección POIESIS. Se trata de poemas recientes de los escritores dominicanos Manuel García Cartagena y Plinio Chahín, dignos representantes de la Generación de los Ochenta. Escribe uno desde la diáspora en Estados Unidos y el otro desde el litoral Caribe que baña tanto a Santo Domingo como San Juan. En los versos del primero late la multiculturalidad, la necesidad de que el mundo se acepte diverso, o mejor, mestizo, mulato, escenario de conjunción del YO y el OTRO en un solidario Nosotros. Plinio muestra en fragmentaciones que aspiran la unidad de un solo canto, conciencias danzantes y sensibilidades erotizadas; más que los mundos en si mismos, seduce al poeta, la estela que dejan en sus movimientos.

La sección homónima de la revista, Exegesis, procura textos que extraen significados del mundo. Los intelectuales puertorriqueños José Carlos Arroyo Muñoz y Michael González Cruz, con sendos ensayos sobre temas ideológicos necesariamente impregnados de las circunstancias políticas, aspiraciones justas y sueños rotos de que están hechas las utopías. Ferdinand Álvarez, con una historiografía indígena recuperada de manos de otros investigadores dolientes, procura mostrar la cara auténtica, aldeana igualitaria, de los primeros habitantes de las Antillas, desdibujada por las narraciones eurocéntricas oficializadas. José Muratti Toro nos adentra por el subyugante universo creativo de la historiadora estadounidense Barbara Tuchman; destacando su extraordinaria habilidad para fundir en un mismo plano textual realidad y ficción, verdad y verosimilitud.  Nos ofrece claves indispensables para entender libros de historia que se leen como novelas, textos narrativos lúdicos que beben a saciedad del devenir del mundo hasta convertirse en referentes bibliográficos primarios, indiferentes al riesgo del rechazo tanto del prurito de historiadores como del celo de novelistas convencionales.

La preocupación académica toma cuerpo de manos de Ángel Noé Vega y Maximiliano Guzmán. El primero acerca al lector a teorías metodológicas para la aprehensión del mundo, para la adquisición de conocimientos; en tanto el segundo, alerta sobre las consecuencia de que burócratas, desde posiciones ideológicas coyunturales, determinen, desde indicadores estrictamente financieros, insensibles a intangibles vitales, apliquen políticas públicas que afectan instituciones que, como la Universidad de Puerto Rico (UPR) constituyen bienes públicos inalienables, garantes de la democracia mediante una educación de calidad accesible a todos los ciudadanos.

Contrario a los fanatismos que a propósito crean exclusiones, un espacio vital de aspiraciones holísticas como Exegesis no puede estar ajeno a las doctrinas. Bueno, el texto de Luis Mojica Sandoz no es precisamente el mejor ejemplo de religiosidad. Ya la invocación a Pirrón de Elis, el filósofo griego fundador del escepticismo, en el contexto de una plaza para creyentes construida próximo al Capitolio, ofrece suficiente caldo de cultivo para el recelo. Su artículo versa sobre el populismo religioso de los políticos, de los ilegítimos dilapidadores de erarios, que a falta de linajes monárquicos procuran legitimar sus indelicadezas mediante vinculaciones terrenales, a través de autoridades sacerdotales, con la divinidad.

Marco Antolín nos introduce en los avatares de la ignominiosa Guerra Civil Española a través de los versos de un afrodescendiente oriundo de Alabama, el racista estado sureño en el cual, deportivamente, según Harper Lee, se mataba ruiseñores. Nos cuenta como Langston Huge, al realizar crónicas de sus hermanas de raza participantes en las Brigadas Internacionales, se hizo celebre por cantar bajo el silbido de las balas de un lluvioso día de 1937 sus saudades por la amada lejana, su dilema de posponer “la intensidad de sus sentimientos afectivos y su sentido de obligación para combatir al enemigo que limitaba sus derechos y libertades. En tanto, Nicole Bonino, nos brinda una mirada transoceánica en torno a la migración italiana a la Argentina, tomando como referente a Edmondo de Amicis, especialmente a la novela Sull’ Oceano de publicada en 1890. Bonino destaca la relevancia del océano Atlántico, a partir de aspectos historiográficos y metafóricos, como un imprescindible archivo de la memoria humana. El analista refiere, que en esta novela, el autor presenta la vocación imperial italiana, de lograr expansión territorial y cultural.

Ligia Estela Machado Pardo se aventura por el mágico universo creado por Gabriel García Márquez, siempre atento a las realidades sociopolíticas y culturales de Colombia, el Caribe y Latinoamérica.  Destaca su sensibilidad social, su compromiso con las revoluciones, especialmente con la cubana; pero resalta, además su falta de vocación y formación política imprescindible para las acciones reivindicativas. Ligia nos recuerda que Márquez uso el recurso que le dio fama universal, la palabra, para criticar oportunamente la insoportable e injusta soledad centenaria de América Latina.

Las imágenes que Exégesis contiene en los artículos de su sección homónima, surgen como de un postmoderno caleidoscopio. Tal es la diversidad temática, pluralidad conceptual y las múltiples dicotomías en venturoso azar.  Con visible entusiasmo, Silvia M. Casillas Olivieri propone un entrañable retrato de Esther Noemí Arroyo Hernández, doctora responsable de traer al mundo, entre 1959 y 1970, generaciones de ciudadanos de Humacao, sustituyendo, con una responsable práctica biomédica, los bien intencionado e invaluables servicios de las comadronas del pueblo. 

Del ámbito de la salud, Exégesis, de manos de Elwood Ruiz Maldonado, salta al impersonal pero imprescindible mundo de las telecomunicaciones y las virtualidades. Nos comparte la utopía robótica de una sociedad virtualizada, tipo la película Matriz, con la integración en tiempo real y sin fronteras de todo tipo de dispositivos electrónicos para un uso provechoso y eficiente de la información en todos los campos: sociales, económicos, académicos, salubristas, industriales, etcétera. El siguiente salto es planetario. Abraham Ruiz y William Bruckman alertan a los lectores de la condición cósmica de la Tierra que la hace pasible de impactos meteóricos terribles, como el causante de la desaparición de los dinosaurios, pero sobre todo de otros de menor intensidad, pero de mayor frecuencia.  Se concentra en los bólidos con diámetros de 100 metros o más y energía en el rango de 100 MT, que generan devastación y extinción local. Proponen un modelo de análisis de probabilidad de impacto en la tierra a partir del “flujo” de cráteres lunares en el tiempo.  Finalmente, del campo de las devastaciones teóricas, diez analistas de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, adentran al lector por los terribles efectos de María, ciclón categoría 5 que, en septiembre de 2017, devastó el Caribe nororiental, a saber: Dominica, las Islas Vírgenes y Puerto Rico, especialmente en la fauna y flora del campus universitario. Los investigadores presentan un inventario histórico de la vegetación natural para destacar los esfuerzos de reforestación de las especies arbóreas afectadas, y refieren la necesidad de documentar la relación de estas con las aves que frecuentan el espacio.

La tercera sección, Lectorum, contiene reseñas y artículos breves que testimonian miradas cómplices. Así, Daniel Torrez Rodríguez refiere recuerdos, memorias y posmemorias de las poetas puertorriqueñas Dinorah Cortes-Vélez y Lourdes Vásquez. La primera, desde un imaginario gélido, en las continentales en sus Poemas de la Soledad de Wisconsin, rememora en versos bilingües la calidez tropical desde la perspectiva de una nostalgia que siempre traiciona, mejorando el paisaje lejano y todo tiempo pasado. La segunda, Lourdes Vásquez, en su poemario El atardecer de los planetas azules, según el articulista, también entrega versos atados a recuerdos, reflexionando sobre el paso implacable del tiempo. Esthel Goldman en su obra De los peces de la sed, en apelaciones a voces francesas y latinoamericanas, al ofrecer textos lógicos-poéticos que van desde lo simbólico a lo barroco en su reconstrucción de experiencias de la infancia. Asimismo, José Lee Borges nos adentra en el pensamiento crítico del catedrático Amílcar Cintrón Aiguilú en su obra El temor de los imperios, quien desde una perspectiva de defensa de la insularidad procura analizar a “profundidad las políticas implantadas en Puerto Rico durante la década de 1950.” María Mínguez Arias ofrece una breve reseña de la novela Caléndula de la escritora dominicana Kianny Antigua, que en sintetizado y fragmentado lenguaje coloquial aborda el germen caudillista que pervive en la mentalidad de muchos políticos criollos. Está sección se cierra con un atisbo de la narrativa colombiana reciente a partir de las novelas de evocación y reflexión social de Benhur Sánchez Suárez a través de un interesante artículo escrito por el investigador y docente Felix Ramiro Lozada Ramírez.

La revista Exégesis cierra con un dossier de casi ochenta páginas dedicado a conmemorar el centenario del escritor oriundo de Arecibo René Marqués García en los principales espacios universitarios de Puerto Rico, celebrado del 15 al 17 de octubre del 2019, organizado por el Departamento de Estudios Hispánicos de la UPR.  El dossier recoge las aproximaciones críticas de los académicos participantes: Jerry Torres Santiago: “La mirada arquitectónica de René Marqués”, José Anazagasty Rodríguez: “La objetividad como refugio de los dóciles y su crítica a las ciencias sociales puertorriqueña.”, Iliaris Alejandra Avilés Ortíz: “Juan Bobo y el ‘intelectual orgánico’: René Marqués y Antonio Gramsci en contrapunto”, Miriam Colón Pizarro: “Operación Cine Nuevo: René Márqués y la peripecias del cine nacional.”, José Emilio “Chemi” González Matos: “Mirándonos en el cine: apuntes sobre los casos de la DIVEDCO e Ignacio.”, Mary Leonard: “De la DIVEDCO al documentar contemporáneo en Puerto Rico.”, Elba Torres Cruz: “Sentido y significación de los condenados, drama de René Marqués.”, Roberto Echevarría Marín: “Estructuras de sentimientos en la narrativa de René Marqués.”, y Efraín Barradas: “La víspera del macho: autocrítica y relectura.”  En fin, un extraordinario recorrido que justiprecia las muchas facetas del pensamiento crítico y creativo de un autor comprometido con la identidad cultural y política de la isla, siempre preocupado por romper los forzados vínculos neocolonialistas. Los académicos nos llevan de la mano por senderos que van desde la síntesis narrativa, al ensayo idiosincrático, a la espectacularidad dramática concebidas para las tablas y el celuloide, de quien es, sin dudas, uno de los principales escritores puertorriqueños del siglo XX.

Después de una mirada atenta a la revista Exégesis confirmo con satisfacción que los ensayos, artículos y reseñas que contiene, cumplen satisfactoriamente la doble función de formar y entretener, al ser concebidos respetando los requisitos de los “papers” académicos propios de las revistas indexadas. Si aún no aparece incluida en las bases de datos de consulta mundial, es justo hacer el esfuerzo, defendiendo, eso sí, que los necesarios tecnicismos de indexación no maten la naturalidad, el morbo y la incorrección tan atractivos para lectores ávidos de mirar al mundo en la plenitud de sus sombras y luces. Me he deleitado en la diversidad y pluralidad de Exégesis. No hay nada más perdurable que el placer culposo de la razón plena.

©FernandoCabrera